7 Ago 2020

SUEÑOS BAJO LOS TRES PALOS

Vicente Carvallo / Fútbol Joven

 

Entrevistamos a fondo a Sebastián Armijo, arquero de la categoría SUB 17, quien nos cuenta un poco de su vida personal y también lo que a significado para el vestir la camiseta del potro solitario

 ¿A qué edad llegó  a Deportes Melipilla?

Llegué al club en 2016, cuando tenía 13 años gracias a Ignacio Toro, un profesor muy cercano que por ese entonces trabajaba acá. Estuve entrenando como “sparring” de las series 2000-2001 que en esos años eran sub-16 y sub-15. Solo podía hacerlo dos veces por semana los martes y viernes.

Al no estar inscrito, tampoco era considerado para la competencia y, al tener que faltar tres días de entrenamiento por semana, me perdí también la carta de permiso que la dirigencia entrega para poder coordinar la salida de clases para ir a los entrenamientos. Como no siempre había lugares fijos para entrenar se me hacía difícil.

Al año siguiente unos amigos del colegio me llevaron a la SUB 14 en María Pinto, ya a los 15 años sabía que debía de enfocarme en tomar ritmo de competencia o si no me iba a quedar atrás en comparación a mis compañeros. De nuevo mi amigo me avisó de la fecha de regreso, ahora ya era en la ciudad de Melipilla y gracias a Dios me fue bien y pude quedar y ser considerado para el campeonato por el cuerpo técnico.

¿Pensó alguna vez convertirse en el arquero titular de su serie?

Sí, siempre tuve en mente ganarme mi opción para jugar, sabía que era capaz y que dependía sólo de mi dedicación y esfuerzo. Para mí era algo que desde chico fue mi sueño; cuando veía de la cancha 2 jugar a las juveniles en la cancha de al lado decía: “algún día voy a estar ahí”. El primer año me costó jugar, debuté en el estadio Roberto Bravo contra el SAU y me había ido bien, pero después me lesioné antes del partido con Magallanes y había perdido el puesto. Me costó recuperar la confianza para volver a jugar ese semestre, pero ya después pude empezar a ver minutos en cancha.

¿Algún portero del «Potro» que viste jugar y consideres el mejor?

He podido ver de cerca a Boris Pérez, Gregory Saavedra, Jaime Bravo, Diego Fuentes y a Nico Peranic. No podría quedarme solo con uno, la verdad es que he podido aprender de todos, ya sea en su actitud adentro o afuera de la cancha, la forma en que ordenan la defensa, adonde dirigen los saques, como manejan los tiempos. Me hubiese gustado ver jugar por el primer equipo a Aníbal Pinto y a Christián Traverso, para mí los dos máximos referentes que ha tenido el club en la portería. El profe Aníbal nos transmite a diario toda su experiencia y se nota con solo su presencia la clase de jugador que es, pude verlo jugar un partido en el verano y con Cristián tuve la oportunidad de jugar en contra y se nota la categoría que tienen a pesar del tiempo que llevan fuera del profesionalismo, eso no se pierde jamás.

¿En qué colegio vas, y cómo lo hacías para ir al entrenamiento?

Actualmente curso cuarto medio en el Colegio Ercilla, institución a la que le debo mucho; desde básica que voy ahí. Siempre tenía que salir como pudiera lo antes posible para poder llegar a entrenar. En la sub-13 y 14 no tenía permiso oficial, pero entrenábamos más tarde, a las 16:30 o 17:00 y yo salía a las 15:45 entonces me las arreglaba para llegar. Ya después se hizo habitual salir a las 15:00 a tomar la micro o a ir a esperar al profe para que me llevara, pero nunca podías perder tiempo por ahí.

A finales del año pasado surgió un problema con el permiso para entrenar en las mañanas este año. El colegio me decía que no era posible, que iba a llegar estar muy poco en clase, que terminara de entrenar este año y que después debería ver opciones en otro lado.

No me hubiera gustado cambiarme de colegio en mi último año por el cariño que les tengo a mis compañeros, además, mi mamá decía que ya no quedaban matrículas en ningún lado, estaba desesperada.  Había oído algo de la Dirección Provincial de Talagante, así que un día después de entrenar (el año pasado pasamos a ser sub-17 por el fin anticipado del campeonato, así que entrenamos en la mañana los últimos meses) me fui para allá, mis compañeros me ayudaron a llegar. A pesar de que llegue cuando ya estaba cerrado, Don Fernando Aguilera me atendió de inmediato; es asesor técnico pedagógico del MINEDUC. En una semana estaba listo, era solo coordinar horarios con el colegio y comprometerme con los deberes, estoy muy en deuda con lo que hizo el señor Aguilera por mí.

¿Qué te dicen tus compañeros de colegio?

Al principio mis compañeros no me decían nada sobre el tema, bueno que no son muy “futbolizados” tampoco. Ya los últimos años como me iba a diario en las tardes creo que estaban acostumbrados, pero siempre me han ayudado en todo lo que necesito para ponerme al día con los estudios, dentro de todo me va bien en el colegio gracias a Dios.

Lo que sí me dio mucho gusto fue verlos a todos de nuevo al entrar a la sala el primer día de clase de después de llegar del entrenamiento.

Mis profesores también siempre me han apoyado para que siga adelante. En general, todo el colegio ha sido muy bueno conmigo, el tema del permiso era algo que yo sabía que era difícil; por una confusión de palabra a principio de año, tuvimos que estar a última viéndolo con el director, pero he tenido una buena relación desde siempre con él también. Es una lástima que con todo lo que está pasando con el COVID-19 no se pueda aprovechar más ese permiso, primero obviamente porque aún no estamos de vuelta en las canchas, pero segundo, porque me hubiese gustado poder compartir más con mis compañeros de equipo este año.

Defínase como persona y jugador

Como persona he experimentado un cambio muy grande con todo lo que me ha pasado, ahora sé valorar más lo que tengo, a ser agradecido y más amable en mi trato con las personas.  El responsable de ese cambio es Dios; siempre lo digo, cuando Él abre una puerta, nadie la puede cerrar, pero así mismo, cuando Él la cierra nadie la puede volver a abrir tampoco. Lo mejor que me pudo haber pasado es dejar que Él entrara en mi vida.

Cómo jugador aprendí a ser esforzado y humilde, esas cosas se las debo a mi familia, pero también al profe Alexis Tapia. Él nos enseñó muy bien esos valores el año pasado, es lo que más destaco de los años que estuve bajo su dirección técnica. Considero que ahí está la clave para poder alcanzar tus sueños, nunca bajar los brazos y siempre luchar por alcanzarlos y agotar todas las oportunidades que tienes para llegar a ellos.

Dentro de la cancha trato de ser un líder positivo; uno puede tener días buenos o malos, pero siempre se debes apoyar positivamente y nunca hacer una crítica que termine por hundir más a tu compañero. Esto es lo mismo que trato de reflejar fuera de ella, ser educado y saludar al llegar, ser puntual, responsable, y esto es algo más bien transversal y que sirve para toda la vida.

Ya sobre mi rendimiento, me gusta mucho aprender cómo funciona el fútbol, investigar sobre la ciencia detrás de él, saber porque se hace cada movimiento y con qué propósito, así después puedo aplicarlo para mejorar yo.

Ahora que estoy entrenando en la casa, me he puesto a investigar sobre cómo cuidarme en la alimentación. Trato de incorporar siempre el balón en mis días, entrenando con mis primos o si no haciendo algún trabajo específico para arqueros; mantenerse activo, esa es la clave, siento que venía agarrando mucha confianza en mí mismo antes de que se cortara la regularidad de los torneos, pero me quedo tranquilo porque sé que lo mejor está por venir, hay que esperar solo un poco más para que las cosas mejoren.

¿Algún arquero que admires?

Si tuviera que escoger un arquero dentro de Chile me quedo con lo más cercano que he podido ver en el último tiempo, Nico Peranic. Su humildad y liderazgo, además de ser un extraordinario arquero, lo hacen ser un ejemplo a seguir para mí.

Internacionalmente, antes era mucho de seguir a Neuer, Casillas, Buffon, el mismo Claudio Bravo, y todos los grandes referentes de Europa. De América algunos como Armani u Ochoa destacan, pero en general sigo a todos los arqueros que puedo ver por la tele que juegan Libertadores, Sudamericana o en cualquier liga local.

De nuevo, si me dan a escoger, me quedo con Gianluigi Donnarumma por lo joven que debutó en Milán y su participación en la selección de Italia, ya a los 21 años supera los 200 partidos con el Milán, 66 más de los que tenía Buffon a su edad. Las expectativas para que siga creciendo ni me las imagino y ya alcanzo la jineta de capitán en un partido (si no me equivoco es solo uno), va a lograr muchas cosas.

¿Algún sueño?

Me gusta soñar en grande, pero siempre con los pies puestos en la Tierra, visualizando los pasos que debo dar para poder llegar a conseguirlos. En el corto plazo, quiero llegar a nominaciones para la selección chilena juvenil o a la mayor, este año ya se ve difícil por lo poco que se ha podido jugar, pero si Dios quiere se podrá conseguir si es que está el trabajo humilde y esforzado detrás, sería una experiencia nueva para mí y que sin duda me motivaría a seguir mejorando más.  Otro, sueño es llegar al profesionalismo; sería muy bonito poder debutar en Melipilla en un par de años, pero si el club me da la facilidad para hacerlo en otro lado, también me cumpliría ese sueño. Llegar a jugar a Europa, jugar Champions League y porque no ganarla, pasar por algún equipo más en América, jugar el mundial (y lo mismo, ganarlo). Esas son mis motivaciones para levantarme todos los días y entrenar. A lo mejor dirán que soy muy pretencioso, esos son los objetivos que me he propuesto, pero de no cumplirse soy agradecido con tener un plato de comida todos los días, una familia, techo, abrigo, luz eléctrica, agua, y todo lo necesario para vivir, que hay tantas personas que no pueden decir lo mismo.

¿Tienes el apoyo de tus padres y que te dicen?

Al principio no contaba con mucho apoyo de parte de mi mamá, yo vivo con ella y mi abuelita; vivo en el mismo pueblo que mi papá, y es gracias a él que puedo llegar siempre temprano al bus para los partidos, pero su opinión sobre si debo optar o no por el fútbol creo que ya se cual es.

A los 12 años el Profe Ignacio me llevo a una prueba a Magallanes; alcancé a ir solo un día, y me estaba yendo bien, pero mi mamá me dijo que era mejor que no siguiera yendo. No la culpo, soy su único hijo, y ella a diario nos da todo para que yo pueda ser alguien en la vida. Después el profe (Nacho) siguió buscándome oportunidades en otros equipos, pero mi mamá se acercó a hablar con él; nunca sabré como hubieran sido las cosas de otra forma, pero hoy me doy cuenta que no puedo quejarme, Deportes Melipilla es el equipo de mis amores, los profes siempre nos dan todo para que seamos los mejores, estamos creciendo mucho como club y creo que eso es lo hermoso de esto, ir descubriendo como con el trabajo y amor propio somos capaces de pararnos de igual a igual frente a cualquiera que se ponga delante de nosotros.

Ahora estoy un poco con el agua al cuello para cumplir también en la casa y en el colegio, además que tengo que preparar la prueba para entrar a la universidad. Lo de la PSU lo hago no solo porque me gusta aprender, sino también porque es lo mínimo que puedo y debo hacer en respuesta a todo lo que mi mamá me da, pero trato de no darle tantas vueltas al tema y tomármelo con calma, ya he podido compatibilizar estudios antes, y sé que lo haré el próximo año, ¿cómo lo voy a hacer? lo sabré a su debido tiempo; rescato el hecho de saber que ahora sí cuento con la luz verde de parte de mi mamá  -aunque muchos sigan escépticos  sobre si voy a llegar o no, incluso dentro de mi familia- con saber que cuento con ella me es más que suficiente, ya tendré la oportunidad de devolverle todo lo que hace por mí.

Algún saludo o mensaje

Solamente dar gracias a todas las personas que siempre me han apoyado y lo siguen haciendo hasta el día de hoy. En primer lugar a mi familia, que son los que están día a día soportando todos mis aciertos y errores y  mi motivación para seguir adelante; al profe Orlando, Claudio y Eduardo; el profe Jean y Maxi que tuve en María Pinto; al profe Ale (Alexis Tapia), Lucho (Luis Veas), Mati (Matías Valladares), Migue (Miguel Torres),  que fueron mis profes en la sub-15 y de quienes pude aprender mucho; al profe Seba (Padilla) y Marcelo (Miranda) con quienes pude trabajar el año pasado; al profe Aníbal (Pinto),  Manu (Manuel Araya), Víctor (Quintanilla), y Alexis (Jiménez) que son con quienes comparto a diario y los que me dan la confianza y las herramientas para aspirar siempre a más;  a todos los que componemos esta  institución, los kinesiólogos (Claudio y Nicolás) y nutricionistas,; en la dirigencia al profe Cueto, a Don José, a Marquitos, a usted Don Vicente; la tía Mary , la señora Jimena, la tía Andrea y a todos los padres que están detrás de cada uno de nosotros; a mis profes en la escuela de Melipilla, a Don Eugenio y su familia  que siempre nos cuidan nuestro complejo.

A todos mis profes, auxiliares, inspectores y amigos del colegio; a mis colegas y alumnos de “Formando Campeones”;  a Ignacio, por lo importante que ha sido en mi formación y a mis compañeros de la juvenil y de la 2004; a mis amigos y conocidos de Pabellón; y a todos de quienes he tenido la oportunidad de compartir en este deporte y que estoy empezando a conocer, son muchos y no creo que me acuerde de todos, pero que sepan lo importante que ha sido para mí, gracias por siempre ayudarme en todo.

En especial quiero destacar a mis compañeros, nada sería posible sin ellos. Todo el esfuerzo que hacen para poder llegar a los entrenamientos… yo no soy capaz ni de imaginar siquiera lo que hacen todos los días para poder estar.

El mensaje se dice por sí solo: perseverar y ser siempre agradecido con lo que te ha tocado, todo pasa por algo, pero al final el esfuerzo tiene su recompensa y se paga por sí mismo.